ANTIGUEDAD
¿Qué es?
La Edad Antigua es una época histórica que coincide con el surgimiento y desarrollo de las Primeras Civilizaciones (Egipto , Grecia, Roma, etc.), también conocidas como Civilizaciones Antiguas. De acuerdo con la historio-grafía, el inicio de este periodo esta marcada por el surgimiento de la escritura (alrededor del año 4000 a.c.), que representa también el fin de la Prehistoria. De acuerdo con este sistema de periodización histórica la Edad Antigua se extiende el surgimiento de la escritura, hasta la Caída o derrumbe del Imperio Romano de Occidente, por las invasiones barbaras del siglo V. Habría tenido una duración de 5500 años este periodo histórico.

Características
- Surgimiento y desarrollo de la vida urbana
- Poderes políticos centralizados en manos de reyes
- Desarrollo y fortalecimiento del comercio
- Desarrollo del sistema de cobranza de impuestos y obligaciones sociales.
- Desarrollo cultural y artístico.
Música
La música en la Antigüedad, según los expertos, nace como una imitación de los sonidos de la naturaleza, sobre todo de las aves. Así se imitaban con rudimentarios instrumentos, los reclamos que éstas usaban como avisos sonoros. Pero en rigor, estos sonidos no se pueden considerar música en sí mismos. Para que exista lo que llamamos música se debe dar una repetición voluntaria de los mismos. Junto a estructuras rítmicas.
Para el conocimiento de la música en la Antigüedad, nos encontrados además con un grave obstáculo. Y es que no existen documentos que nos puedan orientar, lógicamente. La tradición era simplemente oral. Únicamente a través de los hallazgos arqueológicos encontrados se ha podido ir desarrollando hipótesis. De esta forma se ha deducido cómo debería ser la música en la antigüedad.
En la Antigüedad se creía que la música tenía orígenes divinos. El único dato cierto es que nació con la danza y que ambas formas expresivas estaban estrechamente vinculadas a una dimensión social y ritual. En las civilizaciones antiguas, el hombre formulaba sus propias plegarias a las divinidades utilizando el canto y la música, acompañándolos a menudo con movimientos corporales rítmicos. Hubieron de transcurrir muchos siglos para que la música se desarrollara como expresión independiente del marco religioso.
Numerosos documentos testimonian que tanto los pueblos de Mesopotamia como los egipcios poseían un gran número de instrumentos musicales: instrumentos de percusión (los que producen sonido al ser golpeados) construidos con materiales diversos, desde la piel de animales hasta la madera o incluso la cerámica; instrumentos de viento, como la flauta, o de cuerdas pinzadas, como el arpa, la cítara o el laúd.
Típicos de los pueblos mesopotámicos fueron los instrumentos de percusión, a modo de castañuela, cuya morfología imitaba las manos y los pies humanos, construidos en madera, hueso o marfil y que se percutían uno con otro.
Y para los egipcios los instrumentos se utilizaban en el ámbito de pequeños conjuntos en los que, probablemente, un músico ejecutaba las melodías tradicionales mientras los restantes ejecutaban variaciones.
Entre los hebreos, en cambio, los instrumentos se dividían en tres grupos, según la clase social que los utilizaba. Los cuernos de animales y las trompas correspondían a los sacerdotes; los instrumentos de cuerda, como el arpa o la lira, eran utilizados particularmente por los levitas, funcionarios consagrados al servicio del templo; los instrumentos de viento, como la flauta, la chirimía y los tambores y platillos se reservaban al pueblo.
Los griegos prefirieran la música vocal, provista de un texto poético cantado, a la instrumental; una composición que se reduce a la melodía, aunque agradable, podía resultar irracional y empujar al oyente a vuelos sin freno ni control de la fantasía.
La música vinculada a las palabras, por el contrario, implicaba un texto que enunciar y podía conducir a la reflexión sin perder su papel fundamental de educar a los jóvenes. Además la relación entre música y poesía explica por qué el ritmo musical griego estaba vinculado al ritmo del verso.
Para los griegos existía una única ley, la de la armonía, que tanto regía el ánimo humano como la música; según esta convención, una melodía puede tanto aplacar un espíritu como excitarlo.
Precisamente por este motivo, las melodías de los primeros siglos de la civilización griega se reducían a unas pocas fórmulas fijas (nomoi), cada una de ellas específica para el sentimiento que quería suscitar. Con el paso del tiempo (s.VI a.C.), estas melodías fijas fueron abandonadas de modo progresivo y se adoptaron esquemas bastante menos rígidos, los modos.
Fuentes:
http://caminodemusica.com/sin-categoria/musica-en-la-antiguedad
https://nukithepianist.wordpress.com/la-musica-en-la-antiguedad/
http://www.historialuniversal.com/2010/07/edad-antigua.html
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